Íñigo Urquía

Periodista

Zapatero:” ¡A movilizarse para conseguir una amplia mayoría en los comicios del 9-M!”

leave a comment »

Zapatero

“Hay muchos ciudadanos que están hartos de la derecha, de cómo se manifiesta y actúa esta derecha cada vez más de derechas. Pero no basta: hay que llevar una amplia mayoría a las urnas el próximo 9-M”, arengó Zapatero a los casi 20.000 militantes y votantes socilistas congregados este domingo en el madrileño Palacio de Vistalegre, bastión de los socialistas desde la retirada de Felipe González.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó “una gran movilización” en los próximos comicios para frenar las políticas “mezquinas del PP”, el “mercadeo con el dolor de las víctimas” y la actitud de “doña Cuaresma”.

Vestido con una americana parda y sin corbata, el líder socialista se enarcó con el dedo la ceja y comenzó a esbozar las claves de su ideario.

Escenario“Soy tranquilo, ni me callo ni me enfado”, declaró Zapatero, quien aseguró responder ante una serie de actitudes que cree que representa el PP, como la xenofobia, el machismo, la precariedad laboral, la homofobia, el miedo, el insulto, la exclusión y el rencor.

Zapatero, que se posicionó al lado de “los diferentes, los pacíficos y los que sufren”, porfió en que quiere un país donde la gente sea decente, sin cinismo ni hipocresía. “No me callo, y os pido a vosotros que tampoco os calléis, y que de este espíritu nuevo de Vistalegre salga una voz poderosa, inapelable y contundente de llamamiento” a una respuesta electoral masiva, alertó Zapatero de forma enérgica.

“Vamos a movilizarnos como ganadores, ya que se gana cuando vuelcas todos tus sueños, todas tus esperanzas, en tu país, como he hecho durante estos cuatro años”, explicó Zapatero antes de pedir a sus bases que le permitan ocupar durante otra legislatura más La Moncloa.

“Hay que levantar la voz, movilizarse y llevar una amplia mayoría” a las urnas, insistió Zapatero machaconamente, consciente de que el partido de Ferraz necesita una alta participación para triunfar el 9 de marzo. “¡A movilizarse!”, exclamó un Zapatero arropado por la práctica totalidad de sus ministros.

Mono de ‘presidente social’

Zapatero se envolvió con la estola presidencial y lanzó un mensaje cargado de tintes institucionales. El socialista señaló la importancia de la convocatoria del 9-M, por lo que había que ir “con una mirada positiva y una vista-alegre: la alegría de la España de la libertad, el progreso y la democracia”.

De la Vega, Espinosa y Cabrera

“Gracias por soñar España con los ojos abiertos”, afirmó el líder del “partido central de la historia democrática española, el más unido y el que más se parece a la España del siglo XXI”. “Porque, para mí, España y la libertad están por encima de las ambiciones y de las políticas pequeñas y mezquinas”, bramó el jefe del Gobierno.

El presidente, después de subrayar su lealtad institucional y la “potencia” de su equipo, glosó algunas de sus promesas encaminadas a conseguir un Estado social, como la duplicación de las pensiones mínimas o la subida del SMI hasta los 800 euros.

“Ellos [, el PP,] gobiernan mal cuando hay prosperidad, porque no reparten. Nosotros hemos sabido ahorrar, crecer y repartir”, presumió Zapatero. “Recordad que la derecha es fría, muy fría”; “bueno, fríos pero calientes con el planeta“, sentenció antes de llamar la atención sobre la “confrontación interna” del PP. Frente a esas fricciones de la derecha, Zapatero contrapuso un PSOE “unido, fuerte, seguro”, por lo que -según el presidente- España “puede confiar en el PSOE”.

En esta línea, Zapatero presumió de alegría frente al “mal humor y el mal gesto de doña Cuaresma” (en alusión a la polémica entre Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre) y la cara triste de los dirigentes del PP, un reproche constante durante todo el mitin.

La parejaDoña Cuaresma y/o Rajoy

Los socialistas, que desayunaron leyendo que la propuesta popular sobre inmigración tenía más respaldo del que creían, abarrotaron el aforo y comenzaron su fiesta con una batucada, símbolo del mestizaje, a cargo del grupo de percusión Sarabanda, ya habitual en las campañas socialistas.

El secretario general del PSOE madrileño, Tomás Gómez, tomó la palabra para ahondar en la crisis abierta en el PP tras el affaire Gallardón. “Los del PP sabe que van a perder y están preparando la sucesión del gafe [en referencia a Mariano Rajoy]”. Gómez apunto las disputas entre el alcalde y “Doña Cuaresma”, antes de apostillar: “alguien que no puede gobernar su partido, no puede gobernar el país”.

La figura de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, sobrevoló el pabellón y empapó el discurso de los oradores. Ni Gómez ni De la Vega ni Zapatero, ni tan siquiera el tranquilo Solbes, se resistieron a cargar contra el liderazgo del Partido Popular, frente a lo que opusieron “un partido potente y cohesionado”.

Gómez criticó a Aguirre por querer “engañar a los madrileños”, porque “ha querido” dejarlo para “no perder metros en la sucesión”. “Han convertido Madrid en un ring de combate, en un ring de luchas internas”, se quejo.

Por todo ello, el socialista madrileño animó al público con ánimos. “¡Tenemos un aval que es el trabajo bien hecho y un gran líder que es José Luis Rodríguez Zapatero!”, espoleó, antes de exigir que los populares pidan perdón por el caso del Severo Ochoa.

Los ‘vices’: sobre economía e igualdad

Si Zapatero puso el corazón, sus vicepresidentes aportaron el cerebro y lanzaron un mensaje que tenía más que ver con el programa que con el partido en sí. El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, trajo la economía al Palacio.

“[Los candidatos populares y sus medios afines] están jugando a introducir la política del miedo; yo no tengo ningún miedo ni temor al futuro, tengo absoluta y plena confianza en este país y en la capacidad de los españoles de salir adelante, como hemos hecho siempre”, afirmó, antes de dar una “buena noticia para los españoles y mala para el PP”: que “la economía no se hunde”.

Asimismo, Solbes criticó con dureza a Manuel Pizarro, a quien afeó su conducta de comprar cerezas en invierno (una fruta más propia de otras estaciones y que en febrero están a “entre 20 y 30 euros el kilo”) para “comprobar el estado de la inflacción”. “Cuando Pizarro y nosotros hablamos de mercado, hablamos de cosas distintas, para nosotros es la tienda de la esquina o el supermercado, y para Pizarro es Nueva York o la bolsa de valores”, se mofó.

“¿Os imagináis a Rajoy teniendo que lidiar con una situación difícil con la misma diligencia y equilibrio con la que ha resuelto la crisis del PP de Madrid?”, preguntó con sorna.

Pancartas

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, centró su discurso en la Ley de Igualdad. “Nadie como el presidente ha defendido tanto a las mujeres en este país, porque cree en ellas”, aseguró, tras pedir a las féminas que dejen “muy claro” que no van a renunciar a lo que les ha costado tanto tiempo conseguir.

De la Vega también tomó a chiste los problemas internos del PP. “De tanto crispar, ya se han crispado hasta ellos”, bromeó al comparar las disputas en Génova 13 por ir en la lista al Congreso por Madrid con el “lujo de liderazgo” socialista, con Zapatero al frente.

La vicepresidenta insistió en que en el PP “estos días don Carnal y doña Cuaresma” (otra alusión velada a Gallardón y Aguirre) andan “a codazos”, para luego abundar en los problemas que el trasvase ha llevado al seno del principal partido de la oposición. “Y el de las montañas y desiertos lejanos (en referencia a José María Aznar) se ha quedado aquí para meter cizaña”, insistió.

Felipe González

De esta forma, según la vicepresidenta, “no es sensato que quiera gobernar quien no se gobierna a sí mismo y quita de en medio a quien discrepa”. “No vale todo en democracia”, y el PP “tiene que decir cual es su proyecto”, señaló antes de asegurar que la política de los populares se centra más en el ataque que en construir una alternativa propia.

El ‘granero’ andaluz

Por su parte, el presidente del PSOE y candidato socialista a la presidencia andaluza, Manuel Chaves, disertó sobre las diferencias entre que gobierne “la izquierda o la derecha en España y en Andalucía”, autonomía históricamente socialista y clave en el poder del PSOE.

Chaves

Con el lema “no es lo mismo”, Chaves intentó destacar la diferencia entre ambas opciones ideológicas y llamó a la concurrencia “a movilizarse para movilizar”. “¿Por qué vamos a ganar”, se preguntó retóricamente: “Porque España tiene la cabeza bien alta, los deberes hechos y es un país que avanza de forma imparable”, aseguró.

Además, aseveró que el PP “no ha sido leal con España” y ha usado de forma partidista temas que afectan a todos los españoles. “Zapatero ha restaurado el principio de la lealtad institucional entre las autonomías y el gobierno de España”, señaló mientras exponía su idea de una España “plural y diversa, la España del acuerdo”.

“Con el permiso de la Conferencia Episcopal -nombre recibido con silbidos y abucheos- tenemos más razón que un santo cuando decimos que lo mejor para España es un Ejecutivo socialista”, terminó entre sonoros aplausos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: